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jueves, 31 de agosto de 2017

Anduerga, … y el Camín de la Sierra



   Si bien es cierto que el concejo de Llanera forma parte de “una gran llanura” ubicada en la zona central de Asturias, es preciso tener en cuenta que una buena parte del municipio presenta una orografía irregular con la presencia de amplias sierras y apreciados valles.



   En la zona oeste, en las parroquias de Santa Cruz, Bonielles y Arlós, se atesoran lugares marcados por una conservada naturaleza y que mantienen aspectos tradicionales, persistiendo en una actividad agropecuaria, un tanto disminuida, que aprovecha las excelentes condiciones del medio.



   El objetivo en esta ocasión es el vistoso pueblo o aldea de Anduerga, localizada en la falda de la Sierra l`Aguila o simplemente la Sierra, como la nombran los vecinos del lugar, un excelente elemento protector de los desagradables vientos del norte y oeste.




   La carretera AS-233 Avilés-Trubia que atraviesa la parroquia de Santa Cruz, en otra época denominada Santa Cruz de Anduerga, bordea sus casas y huertos donde se distinguen y contemplan  cuidados hórreos y paneras, señal de la actividad agrícola y ganadera de esta zona.




   Desde la carretera que te conduce a Bonielles tomamos un camino que pasa al lado de Ca Manuela y Ca Pascua, y que más adelante transita al lado de Ca Santiago y Ca Gorín, antes de coger la desviación a la derecha que en subida nos lleva hasta la parte alta de la Sierra.




   Pretendo subir por el conocido, hace algunos años, “Camín de la Sierra” que sale al pueblo de Vendón en la ladera norte. En otra época era una senda bastante utilizada para aprovechar los buenos pastos de la Sierra, ahora inexistentes, y también para el tránsito de ganado hasta el valle de Arlós.



   En la actualidad es una travesía en desuso, los tiempos han cambiado. Los primeros metros están asfaltados pues el camino da servicio a casas cercanas, Ca Alonso y Ca Cando, y a las praderías próximas a Anduerga. A partir de la desviación a la izquierda, antes de llegar a las casas, se convierte en una caleya de fuerte pendiente y con mucha maleza.



   Las praderías existentes hace unos años, al llegar a la parte alta de la Sierra, se han convertido en matorrales y cotoyales en su mayor parte, con algunos eucaliptos. Los cambios y el progresivo descenso de la actividad ganadera en Llanera y en muchos lugares de la región asturiana, hace que cada vez encontremos más zonas de pradería convertidas en “monte”.




   Con todo, el “Camín de la Sierra”, si tenemos la ayuda de un cayàu, todavía se puede utilizar para cruzar hasta Vendón. Los caminos perduran aunque hay dudas si será por mucho tiempo. El descenso se hace por el mismo sendero hasta llegar de nuevo a Anduerga, girando en esta ocasión a la derecha, para cruzar por Ca El Maestru y Ca Guerra, y un poco después por delante de Casa Pancho y Ca Bernardín, para desde aquí descender de nuevo a la carretera.




   El suave relieve con montes poco elevados y valles protegidos, y la cercanía del mar, hacen que nos encontremos en una excelente zona con buenas condiciones de habitabilidad. Anduerga es una pequeña muestra de este territorio.







martes, 4 de abril de 2017

Desde Arlós por Noval, Areñes y Vendón



   Una vez más el punto de inicio y final de este recorrido circular es la Iglesia de Santiago de Arlós. Además de constituir uno de los lugares más representativos desde el punto de vista histórico, este importante monumento del románico rural asturiano está especialmente ubicado.



   En esta ocasión nos moveremos por una zona destacadamente agrícola y ganadera, por estrechas carreteras locales y dos tramos de camino, con un trayecto que nos exigirá un poco, el trecho desde Noval hasta El Fresno y la parte alta de Vendón, pasando por Areñes. 



   En realidad el itinerario propuesto bordea el monte de Restrielles, lo atraviesa a través de una pista sin asfaltar, y asciende a la zona más elevada de la Sierra de Areñes, muy cerca del Picu Fresnu o Peña Menende. En un día claro las vistas desde algunos sitios son excelentes, pudiendo divisar zonas costeras en una dirección y las nieves de la alta montaña en la otra.



   Por el camino es fácil encontrar a personas agradables que les encanta hablar de su mundo y de la realidad de esta comarca. A pesar de las excelentes condiciones que el municipio posee y de su amplia tradición rural, aprecian un abandono progresivo en la actividad agrícola y ganadera.


   Ante la jubilación de los mayores, los más jóvenes, en su mayoría, no quieren comprometer su futuro a un trabajo duro y muy exigente, con poco tiempo libre y escasas compensaciones económicas. Además, la situación actual es bastante inestable y en el sector lácteo los precios son bastante bajos. Así opinan los lugareños.


   Volviendo al itinerario propuesto, desde la iglesia de Arlós pasando por Lavares hasta Noval, caminamos a través de una cómoda carretera asfaltada con escaso tráfico, donde se conservan gran cantidad de árboles, alternando eucaliptos con caducifolios. Se observan pequeñas huertas y plantaciones de maíz.



   Poco después de dejar atrás el indicador a Noval, podemos elegir entre seguir todo de frente a través de la carretera asfaltada o coger la primera desviación a la derecha a través de una pista en buen estado, aunque con una empinada cuesta, que nos llevará a la parte alta del pueblo. Lo vemos señalado en el mapa con línea discontinua.



   La pequeña aldea de Noval se ubica en un promontorio o pequeña colina de escasa altitud, lo que le permite conseguir excelentes perspectivas de sus alrededores, protegida y resguardada de los vientos dominantes por los montes circundantes. Muy fotogénica.


   Posee una interesante colección de hórreos y paneras de variadas formas, estructuras y épocas; e intenta mantener sus viejos aires ganaderos aunque los vecinos de este lugar reconocen que poco a poco la actividad y el número de animales se han reducido.



   Muchas casas han sido restauradas y modernizadas para poder vivir con comodidad, pues les encanta su pueblo y el mundo rural. Pocos son los que poseen su propio rebaño. A pesar de su animosidad, aceptan con pena que algunas fincas se llenen de helechos y se conviertan en monte. 



   Dejamos atrás la aldea y ascendemos a través de una cómoda y exigente pista de grava cruzando el monte de Restrielles, predominan los eucaliptos, hasta encontrar las primeras praderías. Al final el paisaje se aclara, transitamos por una zona abierta con tres vistosas caserías a ambos lados del camino. 



   Conseguimos llegar a la carretera asfaltada procedente de Arlós, donde encontramos una restaurada fuente-lavadero, y poco después una desviación a la derecha que después de una pequeña subida nos conducirá  al pequeño pueblo de Areñes.


   A diferencia de los pueblos cercanos, Areñes conserva sus casas bastante próximas, a escasos metros unas de otras, y mantiene una actividad agropecuaria. Resulta agradable cruzar esta aldea ubicada en una de las zonas más altas del Concejo.



   Como en todos estos pueblos de la zona rural de Llanera, los que viven en ellos se preocupan en conservar sus propiedades, trabajando en sus pequeñas huertas y cuidando el entorno cercano. La dedicación de estas personas por mantener los viejos lugares no está suficientemente valorada.



   Seguimos la ruta a través de un camino asfaltado, de uso casi exclusivamente ganadero, a través de una zona abierta, con amplios y cuidados prados. Todo ello a la sombra de la Sierra de Areñes, que actúa como escudo protector ante los fríos vientos del Norte.


   Transitamos por una zona llana, tranquila y apta para contemplar los eucaliptales de la Sierra, las amplias praderías, y si miramos hacia atrás, las últimas casas de la aldea. Hasta encontrar una pista de grava, a la derecha, que asciende a través del monte, con fuerte pendiente en el tramo final, y que nos conduce hasta la carretera asfaltada que sube a Fresno.


   Estamos en la parte más alta del itinerario propuesto, cerca de Casa Escarolu, desde aquí la vista de toda esta zona, espléndida, nos permite contemplar casi toda la parroquia de Arlós, con el Monte La Carril más cerca y los Gorfolís al fondo. Los paisanos de estos territorios también describen la situación actual en el medio rural y hacen sus comentarios.


   “Los rebaños de vaques roxes que hay por los praos, no son de aquí, las traen de Somiedo, Teverga o de algún otru sitiu, pa pacer durante el invierno. Alquilen los praos por unos meses y todos tan contentos, …. ye lo que hay”. A veces la historia se invierte y la propia vida te ofrece este tipo de situaciones, hace unos años, en algunos pueblos de Llanera había familias vaqueiras que se trasladaban, al completo, durante el verano, buscando pastos en las zonas de la montaña asturiana para sus ganados.



   Mientras las zonas de pradería estén llenas de ganado las fincas permanecerán cuidadas y no se llenaran de cotoyas, helechos o maleza. Todos salen ganando. Es evidente que la zona rural carece de muchas atenciones y se merece un trato diferente.



   Observamos la pradería de Vendón, y desde la Casa Mayor y Casa Mariano, pasando por el Coterón y descendiendo por la empinada “cuesta de El Monte”, no tardamos en divisar a lo lejos, y luego más cerca, la iglesia de Santiago de Arlós, punto final y de inicio de esta propuesta rural y campesina.