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martes, 4 de abril de 2017

Desde Arlós por Noval, Areñes y Vendón



   Una vez más el punto de inicio y final de este recorrido circular es la Iglesia de Santiago de Arlós. Además de constituir uno de los lugares más representativos desde el punto de vista histórico, este importante monumento del románico rural asturiano está especialmente ubicado.



   En esta ocasión nos moveremos por una zona destacadamente agrícola y ganadera, por estrechas carreteras locales y dos tramos de camino, con un trayecto que nos exigirá un poco, el trecho desde Noval hasta El Fresno y la parte alta de Vendón, pasando por Areñes. 



   En realidad el itinerario propuesto bordea el monte de Restrielles, lo atraviesa a través de una pista sin asfaltar, y asciende a la zona más elevada de la Sierra de Areñes, muy cerca del Picu Fresnu o Peña Menende. En un día claro las vistas desde algunos sitios son excelentes, pudiendo divisar zonas costeras en una dirección y las nieves de la alta montaña en la otra.



   Por el camino es fácil encontrar a personas agradables que les encanta hablar de su mundo y de la realidad de esta comarca. A pesar de las excelentes condiciones que el municipio posee y de su amplia tradición rural, aprecian un abandono progresivo en la actividad agrícola y ganadera.


   Ante la jubilación de los mayores, los más jóvenes, en su mayoría, no quieren comprometer su futuro a un trabajo duro y muy exigente, con poco tiempo libre y escasas compensaciones económicas. Además, la situación actual es bastante inestable y en el sector lácteo los precios son bastante bajos. Así opinan los lugareños.


   Volviendo al itinerario propuesto, desde la iglesia de Arlós pasando por Lavares hasta Noval, caminamos a través de una cómoda carretera asfaltada con escaso tráfico, donde se conservan gran cantidad de árboles, alternando eucaliptos con caducifolios. Se observan pequeñas huertas y plantaciones de maíz.



   Poco después de dejar atrás el indicador a Noval, podemos elegir entre seguir todo de frente a través de la carretera asfaltada o coger la primera desviación a la derecha a través de una pista en buen estado, aunque con una empinada cuesta, que nos llevará a la parte alta del pueblo. Lo vemos señalado en el mapa con línea discontinua.



   La pequeña aldea de Noval se ubica en un promontorio o pequeña colina de escasa altitud, lo que le permite conseguir excelentes perspectivas de sus alrededores, protegida y resguardada de los vientos dominantes por los montes circundantes. Muy fotogénica.


   Posee una interesante colección de hórreos y paneras de variadas formas, estructuras y épocas; e intenta mantener sus viejos aires ganaderos aunque los vecinos de este lugar reconocen que poco a poco la actividad y el número de animales se han reducido.



   Muchas casas han sido restauradas y modernizadas para poder vivir con comodidad, pues les encanta su pueblo y el mundo rural. Pocos son los que poseen su propio rebaño. A pesar de su animosidad, aceptan con pena que algunas fincas se llenen de helechos y se conviertan en monte. 



   Dejamos atrás la aldea y ascendemos a través de una cómoda y exigente pista de grava cruzando el monte de Restrielles, predominan los eucaliptos, hasta encontrar las primeras praderías. Al final el paisaje se aclara, transitamos por una zona abierta con tres vistosas caserías a ambos lados del camino. 



   Conseguimos llegar a la carretera asfaltada procedente de Arlós, donde encontramos una restaurada fuente-lavadero, y poco después una desviación a la derecha que después de una pequeña subida nos conducirá  al pequeño pueblo de Areñes.


   A diferencia de los pueblos cercanos, Areñes conserva sus casas bastante próximas, a escasos metros unas de otras, y mantiene una actividad agropecuaria. Resulta agradable cruzar esta aldea ubicada en una de las zonas más altas del Concejo.



   Como en todos estos pueblos de la zona rural de Llanera, los que viven en ellos se preocupan en conservar sus propiedades, trabajando en sus pequeñas huertas y cuidando el entorno cercano. La dedicación de estas personas por mantener los viejos lugares no está suficientemente valorada.



   Seguimos la ruta a través de un camino asfaltado, de uso casi exclusivamente ganadero, a través de una zona abierta, con amplios y cuidados prados. Todo ello a la sombra de la Sierra de Areñes, que actúa como escudo protector ante los fríos vientos del Norte.


   Transitamos por una zona llana, tranquila y apta para contemplar los eucaliptales de la Sierra, las amplias praderías, y si miramos hacia atrás, las últimas casas de la aldea. Hasta encontrar una pista de grava, a la derecha, que asciende a través del monte, con fuerte pendiente en el tramo final, y que nos conduce hasta la carretera asfaltada que sube a Fresno.


   Estamos en la parte más alta del itinerario propuesto, cerca de Casa Escarolu, desde aquí la vista de toda esta zona, espléndida, nos permite contemplar casi toda la parroquia de Arlós, con el Monte La Carril más cerca y los Gorfolís al fondo. Los paisanos de estos territorios también describen la situación actual en el medio rural y hacen sus comentarios.


   “Los rebaños de vaques roxes que hay por los praos, no son de aquí, las traen de Somiedo, Teverga o de algún otru sitiu, pa pacer durante el invierno. Alquilen los praos por unos meses y todos tan contentos, …. ye lo que hay”. A veces la historia se invierte y la propia vida te ofrece este tipo de situaciones, hace unos años, en algunos pueblos de Llanera había familias vaqueiras que se trasladaban, al completo, durante el verano, buscando pastos en las zonas de la montaña asturiana para sus ganados.



   Mientras las zonas de pradería estén llenas de ganado las fincas permanecerán cuidadas y no se llenaran de cotoyas, helechos o maleza. Todos salen ganando. Es evidente que la zona rural carece de muchas atenciones y se merece un trato diferente.



   Observamos la pradería de Vendón, y desde la Casa Mayor y Casa Mariano, pasando por el Coterón y descendiendo por la empinada “cuesta de El Monte”, no tardamos en divisar a lo lejos, y luego más cerca, la iglesia de Santiago de Arlós, punto final y de inicio de esta propuesta rural y campesina.






martes, 20 de diciembre de 2016

¡¡Muy Felices Fiestas ……. y próximo 2017 !!



   Al llegar estas fechas tan especiales, dedicar unas líneas para expresar un sincero mensaje lleno de paz, salud, ilusión, alegría y felicidad.



   Utilizando una vieja y repetida frase, propia de estas fechas, desear a todos “tanta salud como gotas tiene la lluvia, tanto amor como rayos tiene el sol y tanta suerte como arena tiene el desierto”.


   Agradecer a muchas personas del Concejo su amabilidad, generosidad y ayuda, es una suerte poder disfrutar y aprender caleyando por  lugares en ocasiones tan diferentes. Espero, en el próximo 2017, seguir publicando nuevas rutas e historias agradables.



   Me gusta mucho la expresión que ya utilicé en otra ocasión, “que nunca nos falte un sueño por el que luchar, un proyecto que realizar, algo que aprender, un lugar donde ir y alguien a quien querer”.


   ¡Feliz Navidad y un abrazo muy fuerte para todos!




viernes, 4 de noviembre de 2016

Ermita de San Justo y Pastor - Ruta desde Ferroñes



   Desde el coche, cuando descendemos el Alto de la Miranda en dirección Avilés, divisamos una capilla solitaria que nos llama la atención, se trata de la Ermita de los Santos Justo y Pastor, en el concejo de Corvera.


   Todo sea por admirar este peculiar y atractivo paisaje de carácter rural, acompañado de algunas típicas construcciones, en un ambiente agrícola y ganadero, me dispuse a realizar el recorrido que se dibuja en el mapa con el fin de conocer in situ esta Ermita.



   En esta ocasión ha sido la aldea de Ferroñes el lugar elegido para iniciar y cerrar la ruta, dejando el vehículo al lado del bar Casa Luis, donde hay muy buena mano para la cocina y se preparan los callos, entre otras cosas, de manera especial. Es preciso reservar mesa con antelación pues tiene mucha aceptación.



   La parroquia de Ferroñes está ubicada en el extremo norte del concejo formando límite con la parroquia corverana de Solís, a la cual pertenece la Ermita de Justo y Pastor.



   Desde el inicio caminamos por una estrecha carretera asfaltada en descenso hasta desviarnos a la izquierda hacia Calabaza. Sin apenas vehículos que nos puedan molestar el paseo es ameno y entretenido.



   En realidad bordeamos el cerro o monte de San Justo hasta llegar a la desviación que nos conducirá hasta la parte alta, donde se encuentra la Capilla. Un panel informativo nos explica la historia y características del edificio, así como algunos detalles del paisaje circundante.



   Se trata de una reducida Ermita con una sola nave, posee pequeña espadaña y un pórtico cerrado. Existen documentos del siglo XVII que hacen referencia a ella, siendo restaurada más tarde en el año 1746.


   La construcción inicial ha sido bastante modificada con el paso del tiempo, siendo derribada y edificada en más de una ocasión, la última en 1978 según consta en una inscripción existente. La ermita actual es bastante reducida en comparación con la fábrica primitiva.



   Durante el primer fin de semana de septiembre se celebran las fiestas en honor a San Justo y Pastor. El domingo, decenas de romeros, engalanados con trajes típicos y los tradicionales pañuelos rojos y grises, recorren en procesión la distancia existente entre la iglesia de Santa María de Solís hasta la Ermita de San Justo y Pastor. Con la habitual subasta del pan de escanda al finalizar la misa.


   Hay quien opina que antiguamente el Camino de Santiago podría haber pasado por senderos próximos a la Ermita desde el pueblo de Ferroñes en su peregrinación hacia Avilés, ya que desde aquí hasta hace pocos años existía el conocido Camín de Oviedo que cruzaba a través del monte de Ferroñes o Forcón hasta Abarrio, y posteriormente Posada. Lo cual justificaría la especial ubicación de la Ermita.


   Después de la visita, dedicando un tiempo para disfrutar con las vistas desde la Capilla en lo alto del monte, descendemos por la misma senda, pero ahora al final giramos a la izquierda para seguir bordeando el cerro, pasando al lado de las casas de El Casal y Santa Mariña.



   Después de cruzar por encima del puente sobre la vía del tren, atravesamos las elegantes casas de El Pontón, y posteriormente las Casas de la Mata y Tárañu, pasando al lado de la espaciosa nave ganadera de Pachón. Tras una pequeña subida llegamos al cruce donde encontramos el indicador de Ferroñes. 



   En el último tramo de este recorrido circular, dejamos a la izquierda la desviación de El Rebollal y a la derecha la que sube hasta Noval, nosotros seguimos de frente pasando por las casas de El Fondón y cruzando el arroyo Espina, para alcanzar de nuevo nuestra meta de Ferroñes.




   Es un placer haber hecho este pequeño itinerario, de unos 10 km de camino, transitando por estos atractivos y abiertos lugares del centro de la región, sembrado de pequeñas casas, hórreos y paneras, muestras de nuestra cultura y nuestro pasado más reciente.